El presente documento pretende exponer un esbozo de análisis de la situación actual del sector informático en España, de las causas que han llevado a tal situación, de sus perspectivas y de una posible estrategia para hacer frente a la crisis actual.
Este documento fue elaborado como informe interno de Grupo EON 2003 en agosto de 2003 y recoge mis opiniones personales.
De todos es sabido que el sector informático y de telecomunicaciones está en un punto de recesión.
El síntoma más claro de la recesión es la ausencia de proyectos en las empresas. La caída del número de proyectos en empresas que crecieron de manera exponencial hasta el 2001 hace que éstas se encuentren en estos momentos con un superávit de recursos humanos con unos costes sobredimensionados fruto de la contratación indiscriminada y, con frecuencia, precipitada de personal especializado.
Resumiendo, podríamos decir, pues, que las empresas del sector se encuentran en estos momentos:
No podemos hablar de una sola causa de la situación recesiva del sector. Hemos de pensar en un conjunto de causas íntimamente entrelazadas para poderla explicar. Destacamos (y comentamos brevemente) cuatro: la situación financiera, la política especulativa, la desconfianza y los targets de mercado a los que se ha dirigido el sector.
La situación financiera general pasa por una recesión importante que comporta posponer inversiones de alto coste en informática.
Ciertamente, hay proyectos en standby, aplazados hasta la aparición de signos claros de recuperación económica.
Un ejemplo claro de ello es el sector bancario. Después de años de inversión desaforada en banca electrónica, se dan cuenta de que el retorno de inversión no es el esperado y deciden recortar inversiones.
Por otra parte, descubren que hay un crecimiento exponencial de operaciones bancarias realizadas mediante la banca electrónica.
La paradoja que hemos visto en el ejemplo de banca electrónica no tiene una explicación evidente.
En nuestra opinión, responde a una política de inversiones especulativa del sector. La inversión se realizo en una banda especulativa, pero el retorno de inversión sucede en la banda real.
Una inversión importante del sector bancario se realizó a finales de los setenta con el despliegue de cajeros automáticos. En este caso, incluso la estrategia de retorno de inversión era la misma: un ahorro de costes y una fidelización del cliente basada en la disponibilidad y comodidad del servicio.
La única diferencia estriba en que la inversión realizada para la implantación de cajeros automáticos no se llevó a cabo en una banda especulativa. Así, inversión y retorno compartían el mismo entorno.
Toda política puramente especulativa acaba generando desconfianza y ésta conlleva, por lo menos, prudencia en las inversiones.
Los mass media se han volcado en la creación de expectativas increíbles respecto a la informática en general y, muy en particular, en Internet; y las empresas del sector han aprovechado estas falsas expectativas para aumentar su volumen de negocio. Un ejemplo:
Hace un año y medio, participé en una mesa redonda promovida por el Institut Cerdà, sobre el papel de Internet en el sector editorial. A ella asistieron los grandes grupos editoriales del país y todos coincidían en que no acababa de funcionar. El ejemplo típico era el cálculo de los derechos de autor en una venta por Internet (sea B2C o B2B). Intervine activamente en la discusión intentando analizar las causas del fracaso. Todas las empresas habían destinado recursos a montar la plataforma Internet. Habían contratado personal especializado, habían adquirido equipos informáticos y software y habían desarrollado aplicaciones vistosas e incluso funcionales. Pero no calculaban bien los derechos de autor. Sin embargo, todas las empresas sabían calcular los derechos de autor si usaban los canales de venta convencionales. El error estribaba en entender que Internet iba a substituir a los canales convencionales. Por ello olvidaron conectar directamente la plataforma Internet a sus herramientas de gestión de negocio, que sí sabían calcular los derechos de autor.
Toda política especulativa comporta un incremento notable de precios. Cualquier proyecto tenía precios desaforados al alcance únicamente de las grandes corporaciones.
Se ha olvidado totalmente un mercado importante en volumen y básico para el tejido social: las PYMEs.
Entendemos que las perspectivas a medio plazo son razonablemente esperanzadoras.
Entendemos que Internet no es la panacea ni sirve para cualquier cosa. Internet añade, no substituye. Internet no es más que un nuevo canal, no es (en la mayoría de los casos) "el canal".
La verdadera fuerza de Internet es la ubicuidad: podemos realizar acciones desde cualquier parte. Podemos comprar, comprobar el estado de nuestros negocios, actualizar aplicaciones, comunicarnos, etc. desde cualquier lugar del mundo.
Trabajar dentro de una vorágine especulativa no conlleva más que pan para hoy y hambre para mañana. Es del todo imprescindible racionalizar costes y precios. Para ello, proponemos acciones en diversos ámbitos.
Es más rentable contratar poco personal, pero de calidad, que mucho personal de poca calidad.
Se entiende por personal de calidad tanto el personal ya formado como el que tiene un gran potencial para serlo.
En la actualidad se dispone de herramientas free y/o open source de desarrollo y gestión de proyectos con una calidad más que probada (p.e. los proyectos world wide Eclipse, Apache o Sourceforge, de dimensiones más que considerables, sólo utilzan herramientas de código abierto). El uso de dichas herramientas disminuye radicalmente los costes de producción y, a nuestro entender, contribuyen a aumentar la calidad de los proyectos desarrollados con ellas.
También en el software de backend contamos con productos free y/o open source muy fiables. Su uso baja dramáticamente los costes para nuestros clientes, lo que nos permite, por ejemplo, una mejor aproximación a las PYMEs.
Trabajar con arquitecturas modulares y reusables nos permite aumentar la calidad y repercutir costes en diversos proyectos. No paga el desarrollo un solo cliente, sino que los costes se dividen entre varios, con lo que conseguimos una rebaja notable en el precio y, por lo tanto, una mayor competitividad.
Entendemos que la reusabilidad pasa, también, por la independencia de plataforma. Si algo sólo funciona en una plataforma, sólo será reusable en dicha plataforma.
Internet es una ventana con ubicuidad. No es algo que substituye lo ya existente. No podemos desconectar nuestras aplicaciones de Internet de las herramientas de gestión de negocio que ya tenemos y que funcionan a nuestro gusto. Internet no es algo aparte, es algo más, integrado en nuestro negocio.
Entendemos que aplicando las estrategias anteriores podemos ofrecer soluciones a las PYMEs que hasta el momento sólo estaban al alcance de las grandes corporaciones. Creemos que el mercado de las PYMEs es un mercado que hay que hacer emerger.